| :: RELATOS ERÓTICOS :: Historias de SEXO ::
EL POLVO MAS LARGO Y CALIENTE DEL MUNDO EN EUROPA .
por: Marcelo en Europa
Desde siempre pensé que es mentira eso de que una mujer no puede ser satisfecha totalmente por un solo hombre, por que tienen mas aguante o son multiorgasmicas o tantas otras cosas que se dicen...yo he comprobado a través de mi larga experiencia sexual que un hombre puede dejar sin aliento a una mujer sin siquiera eyacular y hoy en día es mas fácil todavía con ayuda del viagra y otros complementos sexuales, por mi trabajo viajo mucho por europa y he conocido mujeres de todas las nacionalidades, con mucho éxito!...tal es así que me ha dicho cosas como nunca me han hecho el amor así o siempre soñé con que me hicieran el amor de esa manera o a sido el mejor sexo de mi vida y eso que mi picha es bien normal me imagino si hubiera nacido bien dotado!!!... lo importante que ser buen amante se aprende, hay que leer, ser generoso, en una palabra te tiene que gustar el sexo mas allá de echarte u polvo, hay que conocer la psicología de la mujer, sus necesidades, sus tiempos...hacerla sentir única, deseada, bella...
Les contaré una de mis tantas historias, que por cierto son muchas y muy lindas, cierta vez en España, en Marbella conocí una mujer increíble, por lo bella, sofisticada y exótica, alta, casi 1,80 medidas 100-60-90, la piel blanca y suave como terciopelo, el pelo negrísimo y largo las cejas y los ojos bien negros, una autentica belleza andaluza, toda ella emanaba sexo cuando paseaba los hombres no podían evitar darse la vuelta aunque fueran acompañados...yo le había echado el ojo y estaba loco por poseerla...en esos casos hay que estar dispuesto a hacer todo lo necesario, no importa el dinero que se gaste ni el tiempo que se invierta, esa es la 1º regla del buen amante, y así lo hice, como estaba casada con un importante abogado tenía que ser discreto por que me podía costar caro, inclusive la vida ya que era pesado comencé por enviarle cartas diciéndole lo mucho que la admiraba, lo hermosa que era y que deseaba fervientemente tener un encuentro con ella para conocernos, toda mujer necesita sentirse deseada y admirada 2º regla del buen amante, como yo que soy arquitecto estaba haciendo una obra en su edificio ella ya me identifico quien era y después de varias cartas accedió a que nos viéramos, 3º regla generar el deseo en la mujer, ahora solo tenía que organizar como y cuando, 4º regla planificar todo hasta el mínimo detalle, como quiso que sea en su casa tomé prestada ropa de obrero y herramientas y quedamos por la mañana que estaría sola, compré un ramo de rosas y lo llevé escondido, subí el ascensor, toque el timbre y me abrió la mas bella mujer que había visto, estaba increíble con su vestido de armani formal pero insinuante y ese perfume!!! y yo de fontanero!!! jaja! le di las flores cosa que le encantó 5º regla llevar siempre un regalo apropiado, pasé a la cocina y abrí las puertas del bajo mesada, saque unas herramientas y las dispersé por si volvía imprevistamente el marido, luego pasamos al living, nos sentamos uno frente al otro en sillones individuales y charlamos mucho tiempo, 6º regla respetar los tiempos de la mujer y no ir como desesperados, frente a mi tenía una mujer hermosa, y hasta ese momento fiel!!! bajo su falda color crema se veían una piernas increíblemente torneadas con medias largas y portaligas! y en el fondo cuando descruzaba las piernas una tanga que contenía esa raja jugosa y tierna donde quería llegar, yo estaba con mi aparato a tope duro y palpitante, deseoso de penetrar en la dulce profundidad de esa mujer, como sé que con tanta excitación era probable que me corriera muy rápido había tomado la precaución de ponerme un retardante de eyaculación en mi pene a base de xilocaina, 7º regla no fallar en la primera vez...al cabo de un rato y unas copas la tomé de las manos y la invité a bailar, nos abrazamos y comenzamos a movernos rítmicamente la música es muy importante para las mujeres mientras comenzaba a acariciarle la espalda, el culo duro y redondo sintiendo el calor de sus pechos turgentes, su respiración se hizo profunda y entrecortada, era el momento de meter mano a fondo! comencé a tocarle el clítoris con movimientos suaves y circulares y luego me arrodillé y bajándole la tanga comencé a lamer esa cocha jugosa rodeada de un pelo suave y negro, ella ya se retorcía de placer entonces la senté en el sofá y le metí toda mi polla dentro suavemente pero con dedición y comencé a follarla mientras le besaba esos pedazo de pechos! ella entrecerraba sus ojos y movía la cabeza como diciendo no pero todo su ser decía si si así...comencé a tocarle el clítoris con la mano izquierda mientras con la derecha por debajo le masajeaba el espacio entro el ano y la vulva ya la tenía loca de placer!!! retorciéndose, gimiendo como una gata y comenzó a acabar como poseída, que mujer!!! la di vuelta y la penetré por el culo, mientras la empujaba hacia mi por los hombros, luego pasé una mano por debajo y la comencé a masturbar hasta que acabó como loca, ya iban 2 y yo recién estaba entrando en calor, la di vuelta de nuevo y a pesar de ser una mujer grande le pasé los 2 brazos entre las piernas y la levanté agarradole fuertemente por el culo, cuidando de no dejarle marcas y me la clavé en toda mi pija durísima ella abrazándome por el cuello y poniendo sus tetas en mi boca con fuertes movimientos arriba y abajo acabó nuevamente, y yo nada! allí decidí salir y me la chupó agarrándomela con las 2 manos y pasándosela por la cara y las tetas...por fin no acabé y decidí irme, por supuesto quedando para seguir en su casa de campo, pero esa historia es para otro día, esto es 100% real, espero que les sirva de algo lo que les cuento y les deseo todo lo mejor en la cama y en la vida. marcelo_guignardarrobayahoopuntocomputoar
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Ir al indice
PAPITO
Autor: Rian
Con el propósito de ayudarme a sobrellavar mi reciente separación, mi amigo Carlos me insistió, para que aquella noche concurriéramos a esa disco a tomar unos tragos.
_ "Que vamos a hacer en ese lugar, le dije, donde todos los que van son jóvenes y vosotros dos pasamos los 45 años...."
- "No importa, respondió él, por lo menos cambiaras de aire, y de paso nos tomamos una copas, además te distraes viendo chicas hermosas."
Así que esa noche, pasadas las 12 de la noche, y luego de una buena cena, nos fuimos a la disco y nos quedamos al lado de la barra, donde encargamos unos tragos.
Con la música a todo dar, y el destello de la luces, apenas si podíamos oír lo que nos decíamos, por lo que era más útil, él pegarnos leves codazos, para señalarnos las damas que mejor se veían.
En las pistas todo era frenesí y observé que había muchas mujeres que bailaban entre ellas, mientras que otras lo hacían con sus compañeros.
También, entre los destellos de las luces, pudimos observar a varias parejas de mujeres, que sentadas en los rincones, se mataban a besos y en algunos casos, se tocaban mutuamente los pechos.
De repente, veo que se acercan unas sombras caminando cerca de la barra, y al aproximarse compruebo que se trataba de tres niñas, dos de ellas morochas y la tercera rubia, de alrededor de los 22 a 25 años, que venían conversando animadamente.
Al estar cerca nuestro, y ver que las estaba mirando, las dos morochas, me clavaron sus ojos, pero pude observar un destello de enojo, aumentado por le fruncimiento del seño, mientras que la tercera, un angelito rubio con unos ojos hermosos y una figura especial, no lo hacía, sino que me clavó su mirada y esbozando una ligera sonrisa, al pasar junto a mí, me guiño un ojo.
Yo pensé, que lo hacía para recordarme que era alguien que desentonaba por su edad, en ese lugar y que lo hacía para divertirse, pero la seguí con la vista y le eche una maldición al boliche, por tener tan poca luz, que no dejaba ver bien, aprovechando solo el reflejo que producía la luz de la barra, para admirar esa criatura.
Tenía unos pechos bien erguidos, los que ayudados por un corpiño puesto a propósito, los presentaba como si estuvieran en una bandeja, su cintura era estrecha y se derramaba en un culito paradito y a todas luces firme y duro, el que se destacaba también, por la mini que llevaba y que lo cubría solo en parte.
Salieron del alcance de la luz y yo esperando volvieran a pasar, cambié de posición con Carlos en la barra, para estar atento al regreso, calculando que se habían dirigido al baño de damas, que estaba unos metros más adelante.
Al ratito de esperar, y ya con la vista más acostumbrada a la oscuridad, veo que regresan, estás vez la rubia que antes iba en medio de sus amigas, venía del lado mío.
Cuando iba llegando junto a mí, veo que sus amigas me miran otra vez con mala cara, pero ella al mirarme se sonríe abiertamente, me vuelve a guiñas el ojo, y de sus labios escucho, "Papito".
Ni más que allí, me les acerco y entre el sonido de la música les digo" a vos te conozco", a lo que ella deteniéndose me dice acercando su boca a mi oído, "de donde, papito?".
"De aquí y de hace un ratito cuando pasaste", le respondo tratando e parecer gracioso, a lo que ella me respondió, "a sí, entonces yo también te conozco..".
"Vos y tus amigas, desean tomar algo?", le pregunto.
Las amigas que se habían detenido, responden que no, y ella me dice, bueno, diciéndole a sus amigas, "chicas vayan a la mesa que yo las alcanzo".
Mientras le pido el trago que eligió, la presento a Carlos, el que enseguida se aleja, como demostrando interés por una señorita, pero en realidad para dejarme solo.
"Cómo te llamas, hermosa?", le pregunto, a lo que responde "Mariela, y vos papito?", me pregunta ella.
Roberto, respondo, pero pensando para mí, "esto de papito no vendrá de cargada?", sin saber que luego comprobaría que no era así y que existían motivos importantes para que no lo fuera.
Mientras nos servían los tragos pedidos, y al momento de pagar, siento que su mano, se me apoya en mi cintura y se acerca junto a mí, cosa que me sorprendió y me alegró a la vez.
Debo decirles que si bien no soy un artista de cine, llevo bien mis 45 años encima, siendo alto , de cabellos rubios y con un cuerpo delgado y sin nada de grasa además, pero recordando aquel dicho de "de noche todos los gatos son pardos...", pensé que la oscuridad del recinto estaba jugando a mi favor.
Ya con nuestros tragos en las manos, le sugiero si no desea nos alejemos de la barra, a lo que accede, pensando para mí, " en algún lugar más oscuro podré avanzarla, si se deja".
Nos corrimos hacia una esquina del salón, donde una columna nos cubría de miradas indiscretas, y nos pusimos a charlar.
Al ratito, y siempre teniéndola de su cintura y ella con su brazo tomando la mía, le pregunto al oído: " porque me llamaste y lo repetiste otra vez, papito?
Ella con su voz angelical, acercándose más hacia mí, me dijo al oído. "porque quiero que lo seas, y yo quiero ser tu nenita....."
Allí me entro a jugar la duda y los malos pensamientos, ya que en principio lo que pensé, era que se trataba de un gato, que andaba a la búsqueda de clientes, cosa que a mí para nada me interesaba, pero ella como adivinando mis pensamientos, acercándose hacia mí, y pegándose de frente, me dijo susurrando: "me gustas porque te pareces a mi papá, y siempre he tenido la fantasía de hacer el amor con él...".
Decirme eso, y comenzar a tener una erección, fue instantáneo, ella lo notó y como tratando de no perder él equilibro, se pegó más a mí.
Deje mi copa sobre una repisa que había en la pared, y tomándola por la cintura, la apreté junto a mí, mientras que con la otra mano, le acariciaba esas nalgas, metiendo la mano por debajo de su mini y acercando mis labios a los suyos, los que me esperaban ya entreabiertos y con la punta de su lengüita asomando entre los dientes , nos apretamos aún más.
Nos dimos un beso que aceleró el crecimiento de mi miembro, y ella aprovechó para restregarse contra él, abriendo un poco sus piernas, para que el mismo pudiera rozar totalmente su sexo, aprovechando a ponerse en puntas de pie, para que mi pija quedara por debajo de su falda.
Cuando recuperé el aliento, ella me miraba con una sonrisa pícara en la cara y me dijo, "que bien que besas amor", mientras me acariciaba la cara con dulzura.
Mariela, le dije, "quieres que vayamos a otro sitio, donde podamos conversar", sonriendo mientras se lo decía, "más en privado"?.
A lo que ella respondió. "Papito, yo soy una buena nenita y hago siempre caso, a lo que me dice mi papito".
Esas palabras derribaron las últimas barreras de cordura que tenía, y ahí nomás, tomándola por la cintura, me acerque a Carlos, que estaba conversando con una señorita, para avisarle que nos retirábamos, a lo que él con una sonrisa cómplice me deseo mucha suerte.
Tomamos mi coche, y nada más arrancar, Mariela comenzó a acariciarme la entrepierna, bajando el cierre de mi pantalón y pasando su mano por debajo de mi slip, comenzó a estirar la piel de mi pija de adelante hacia atrás.
No recuerdo bien como llegamos al hotel que había elegido, porque eran tantas las sensaciones que me producían las caricias de Mariela, que estaba como flotando.
No dieron una habitación, y como la cochera comunica directamente con el cuarto, mientras subíamos por la escalera, aproveche para meter mano y tocarle ese hermoso culo por sobre su tanga, y ni me preocupe de guardar mi miembro dentro del pantalón, por lo que subimos la pequeña escalera que lleva al cuarto, ella delante mío, con su mano hacia atrás, acariciando mi pija de arriba hacia abajo.
Una vez adentro, tuve oportunidad de observarla con más detenimiento, por los espejos del cuarto, ya que no bien entramos, nos empezamos a besar de una manera que me dejó nuevamente sin aliento.
Su inquieta lengua buscaba la mía y como que se enroscaba en ella, para luego meterse en mi boca y recorrerla de una manera, que yo sentía como descargas eléctricas cada vez que la tocaba.
Mientras tanto la había subido su falda y le acariciaba sus nalgas, metiendo mis dedos entre tu diminuta tanga, para recorrer con los, toda la raya de su culo.
Pase mi otra mano por delante y comprobé que tenía la parte delantera bastante húmeda, por lo que comencé a separar sus labios vaginales e introducir un dedo dentro de su conchita, deteniéndome en su botón rosado, para acariciarlo haciendo círculos sobre él, mientras Mariela, se abría más de piernas para facilitar mi labor con ambas manos.
MI pene totalmente parado, jugaba con el sexo de Mariela, pero por arriba de su tanga, jueguito este que parecía gustarle mucho y brindarle muchas sensaciones lindas.
Le quité la falda y la blusa, pero sin dejar de besarnos, y quedó con su mini ropa interior, sacándole a continuación el corpiño y la bombacha, quedando demostrado que lo apreciado en el boliche era cierto, tenía un culo bien duro y parado y sus pechos eran también duros y erguidos, y con toda la refregada que no habíamos dado, sus pezones apuntando hacia adelante y se destacaban sobre la aureola rosada de sus tetas.
Fuimos hacia el lecho, y en su borde, la puse con las piernas colgando, para poder así bajarme hacia su sexo y comenzar a chupárselo con frenesí, logrando que al momento, comenzara un suave ronroneo, acompañado de suspiros, que fue subiendo de intensidad hasta alcanzar el grado de gemidos, entre los que decía: "seguí papito, cómele bien la concha a tu nenita, sácame todo el juguito que tengo guardado para vos, seguíiiiiiiiii, no pares, haceme acabarte en la boca, tu nenita es buena, OH....!, que rico, dale más, SIIIIIIIIII, ya te acabo, papito, como me estás cogiendo con tu lengüita, dale, dale".
Así estábamos, cuando siento que su cuerpo se arquea, sus dos piernas se me suben sobre los hombros y me aprietan el cuello, como queriéndome incrustar contra su sexo, y se produce un torrente de jugos vaginales, que inundan mi boca y se repiten en continuos espasmos al acabar Mariela en mi boca.
Como todo esto había acelerado mi deseo de penetrarla, y teniendo en la habitación un jacuzzi, que rumoreaba el canto de su agua, la levanté dulcemente y en brazos la llevé al mismo, y colocándola sobre mis piernas, aproveche lo bien lubricada que tenía su concha y el agua del jacuzzi, para que se enterrara todo mi pene dentro de ella, comenzado a cabalgarme de una manera imperiosa y cuidando que no se le saliera de su jaulita de placer.
Mientras tanto, yo que la tenía tomada de su cintura con una mano, con la otra, le acariciaba su concha, en especial su clítoris, el que estaba inflamado de tanto deseo, y haciendo una gran esfuerzo, con mi boca le mordía sus pezones, arrancándole grititos de placer cada vez que lo hacía.
"__Papito, que bien coges a tu nenita, dame más, más adentro, quiero que me hagas gozar mucho, necesito tener toda esa pija grandota dentro mío, papito, me estás haciendo gozar muchísimo, seguí, no te detengas, apriétame bien junto a ti, sigue, sigue........ , OH, OH, OH, ya te acabo, acábame vos también, quiero toda tu lechita, vamos papito, ya me voy, si, si, si............... huy que rico, sentís como estoy acabando?
"_Si mi nenita le respondí, sentí toda mi verga dentro de esa hermosa concha que tenés, sentí como te voy a dar una tonelada de leche, toma trágatela toda, sentí como te lleno, dale, ahoraaaaaaaa......"
Y claro que lo sentía, ya que a medida que llegaba el clímax, sentía como su vagina se contraría y dilataba, apretando mi pene, como queriendo ordeñarlo y sacarle de ese modo, hasta la última gota de leche.
Cuando acabamos los dos, se desplomo sobre mí, y abrazándome por el cuello, me decía al oído:
"--Te gustó como coge tu nenita?, cómo sabías que mi ilusión era hacer el amor con mi papi en el jacuzzi?, yo desde que tenía 12 años y lo vi. hacerlo con mi mamá, en la piscina de casa, siempre quise que mi papa, lo hiciera conmigo también, y por suerte hoy te encontré a vos, que sos reparecido a el y me diste el gusto, papito mío......"
"--Vas a dejar que tu nenita, que es muy buena, te chupe esa hermosa pija que tienes y que tanto me hizo disfrutar....?"
Nos secamos y volvimos al lecho donde con Mariela entre mis brazos, estuvimos diciéndonos cosas dulces al oído, y también dándole besitos en su cuello y entre sus tetas, lo que pronto la puso caliente de nuevo y comenzó, primero con sus piecitos, y luego con sus dos manos, a acariciarme el pene para que nuevamente se irguiera.
Para apurar la erección, comenzó a meter la cabeza del mismo dentro de su boca y a pasar la lengua por su contorno, descendiendo con sus manos por el tronco y acariciando la parte inferior, y los huevos, lo que me hacía suspirar de las sensaciones que sentía.
Después, tomo mi pija con sus dedos, y bajando con sus labios por el tronco hasta mis huevos, se los metía de a uno en su boca y me producía unas oleadas de placer como nunca había tenido, mientras tanto me miraba a los ojos y cada tanto me decía: "te la chupa bien tu nenita, papito?, por que si no lo hace bien, le tienes que dar un chirlo en la cola, no es cierto ? ", con lo que comprendí, que Mariela estaba buscando que le pegara palmaditas en su colita.
Le dije que se acomodara para que siguiera chupando mi pene, pero a su vez, yo le chuparía su concha, así que se acomodó para un fabuloso 69, y comencé a chupar sus conchita, introduciendo mi lengua todo cuanto podía dentro de la misma, mientras que con una mano le brindaba algunas nalgadas, a las que ella respondía mordiendo mi pene como si fuera un helado, con la otra le iba introduciendo primero un dedo, y luego dos, girando los mismos como si fuera un tirabuzón, lo que le produjo un aceleramiento de su orgasmo, acabando nuevamente en mi boca, una combinación de jugos vaginales y su lechita.
Cuando vislumbró que estaba por acabar yo, se dio vuelta para estar de frente a mí, y al lanzar yo mi leche en su boca, se tragó la primer tanda, para luego sacar mi pene de la misma, y echarse la leche sobre sus magnificas tetas.
Continuamos cogiendo en distintas posturas y cada una de las veces, era mejor que la anterior, no comprendía de donde sacaba tanto placer para dármelo a mi y para gozar ella, hasta que ya cansados nos dormimos un ratito, y luego de bañarnos juntos y toquetearnos y besarnos, la llevé hasta su casa, regresando yo a la mía destruido pero muy feliz.
Este fue mi primer encuentro con Mariela, de la que ahora soy su papito, y fue el inicio de una relación que aún hoy sigue, y durante la cual hemos representado distintas situaciones, las que serán motivo de otros relatos, si me animo a escribirlos.
milonguerotriste [arroba] hotmail.com
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Ir al indice
Viajes de Ejecutivos
Autor: Rian
Con motivo de mi trabajo, debo viajar bastante y la mayor parte de las veces, por las distancias lo hago por avión.
Esto que voy a relatar, me sucedió un día en que viajaba desde mi ciudad hacia la Capital, para luego de unas reuniones, seguir viaje a otra ciudad del interior.
Me encontraba haciendo el check-in en el mostrador de la aerolíneas, cuando observo que se acerca una señorita, con una cara angelical y un cuerpo hermoso, unas tetas bien paradas, un culito que se marcaba muy bien en el trajecito que llevaba, lo que hacía que todos los hombres del aeropuerto la miraran con admiración, y que estaba luchando con su maleta, la que por esas cosas de esos utensilios, tienen la maldita costumbre de que siempre una de sus ruedas, se traba y es difícil hacerla correr, más si van algo pesadas.
Como todavía no habían terminado conmigo, me acerque a la niña y la ayudé con su maleta, acercándola hasta el final de la cola de pasajeros.
Me dio las gracias, pero lo más hermoso fue su sonrisa al hacerlo, lo que hizo que se le iluminaran sus ojos verdes.
Volví al mostrador y ahí se me ocurrió una idea, sobre como poder sentarme al lado de dicha preciosura.
--"Vea señorita ", le dije a la empleada que me atendía, "la señorita que acabo de ayudar, es mi prima, que llegó demorada y no quiere pasar delante de los demás pasajeros para atenderse junto a mí, por lo que le puede reservar el asiento junto al mío, para así poder viajar juntos?"
La empleada se fijó y me dijo: Señor el asiento que le di tiene el del al lado ya asignado, le importa si lo cambio de lugar?
Por supuesto que acepte, no importa donde me mandara, con tal de poder viajar junto a esa hermosa mujer.
Me terminó de atender y me retire del mostrador, quedándome cerca para que ver que pasaba.
Cuando le toco ser atendida, veo que en un momento, la empleada me señala, ella se da vuelta y me mira sorprendida, pero no dijo nada y terminó su despacho.
Se volvió hacia mí, y al acercarse me dijo con un sonrisa, "Así que somos, primos?", no te había reconocido", mientras se largaba a reír.
Conversamos un momento, pero llamaron a embarcar y fuimos ingresando al avión, le di a elegir si quería ventanilla o pasillo y ella eligió ventanilla.
Durante el viaje intente seducirla, pero ella no se dejaba, hablamos bastante, pero ella había instalado como una barrera, que detenía cada uno de mis avances.
Al llegar a destino, cosa que me pareció más rápido que de costumbre, ya sabía que ella también viajaría hacia mi destino final, en unos días, así que nos intercambiamos los celulares, para ver si podíamos combinar para viajar juntos, ya que ni ella, ni yo sabíamos cuanto tiempo nos demoraríamos en nuestras ocupaciones.
La llevé con mi taxi hasta su hotel, y al descender, con una sonrisa que le iluminó su rostro, se despidió diciendo. " espero tu llamada, primito, para combinar".
Ese día tuve que participar de varias reuniones en la central de mi empresa, pero llegadas las 6 de la tarde, todo el mundo se fue retirando, y como yo, todavía debía tener una reunión más por la mañana siguiente, decidí llamarla a Mirta, porque ese era el nombre de la niña de ensueño para ver como podíamos combinar.
Como sabía en que hotel se alojaba, procedí a llamarla, pero no la hallé, así que deje el recado, diciendo que luego me comunicaría.
A la hora, y mientras me encontraba duchando, suena mi celular, y era ella, la que me decía que también se debía quedar hasta el mediodía por una reunión con un cliente y que a partir de allí, podría viajar, por lo que me ofrecí para hacer las reservas y comunicarle a que hora volaríamos, aprovechando para invitarla a cenar esa noche, a lo que se negó, por tener que cenar con un grupo de clientes que la habían invitado, pero agregando algo que me sorprendió, "no te preocupes, que cuando estemos en destino, primito...., tendrás oportunidad de desayunar, almorzar y cenar conmigo, jajajaja".
Dicho echo, me deseo buenas noches y cortó.
Procedí a hacer las reservas para los dos, en un vuelo de las tres e la tarde, pedí asientos contiguos, y le deje el mensaje en su hotel.
Por supuesto que lo dicho, me daba vueltas en mi cabeza, y no sabía interpretar que sentido le había dado ella a la insinuación, por lo que durante la cena, solo estuve pensando en eso.
Por la mañana, al estar en las oficinas de mi empresa, todavía seguía pensando en lo mismo, tal es así que en un momento dado, el presidente de la misma, me preguntó si mi estado se debía a que estaba imaginando un nuevo plan para la compañía, sin pensar, en que nuevo plan yo estaba pensando.
Terminadas las reuniones, pasé por mi hotel, retire mis cosas y me dirigí hacia el aeropuerto, a pesar de que eran recién la una de la tarde, pero era tanto el deseo de encontrarla que no me importó.
Alrededor de media hora después, le veo llegar, otra vez luchando con su maleta, procediendo a darle un beso en la mejilla, y ayudarla para llegar al mostrador.
Terminados los trámites, le propuse ir a almorzar, a lo que aceptó y nos dirigimos hacia el restaurante del lugar.
Mientras esperábamos el servicio, ella me dijo directamente. " ayer habrás notado que note dejé avanzar cuando me tirabas indirectas, sucede que me conozco y sabía que si las aceptaba, me podía poner muy cachonda en el avión, y como soy bastante conocida en la ciudad donde vivimos los dos, y en el avión viajaban varios conocidos, no querían que me vieran en alguna situación comprometida, fue por eso, primito, me dijo sonriendo, que no te deje avanzar, pero ahora es distinto, y ya verás cuanto lo es."
Lo dicho por Mirta, me auguró una estadía placentera, pero nunca, ni con mi imaginación más febril, podría haber imaginado cuanto iba hacerlo.
Ya almorzados, y sabiendo los dos que éramos casados, nos acercamos al embarque y ella me propuso, esperar a que subieran los demás pasajeros, para poder comprobar, si en ese vuelo viajaba alguien conocido.
Fuimos de los últimos en subir, y nos acomodamos en nuestros asientos, aprovechando yo al dejarla pasar hacia la ventanilla, en nuestro asiento de 2, a meterle mano en su culo, que lo tenía de película, ya que estaba tapado por los otros asientos y si bien ella dio un repingo al sentir mi mano, me miro y se sonrió.
Comenzado el vuelo, le tome su mano y comencé a acariciarla, mientras que la miraba a los ojos, ella asomó la punta de su lengua por entre sus dientes y acercándose a mi me dio un suave beso, que hizo que mi miembro se disparara, lo que al observarlo, Mirta como al descuido, dejó caer su mano sobre mi regazo, y con lentos movimientos, de arriba hacia abajo, me lo empezó a acariciar.
Paramos porque vimos venir al personal de abordo, ofreciendo café, y cuando se retiraron, nos dimos un jugoso beso de lengua que a los dos nos dejo con la respiración bastante entrecortada.
Así continuamos los 45 minutos que duró el vuelo, aprovechando yo en un momento, a meter mi mano debajo de su falda, momento en el que ella, abrió más sus piernas para dejarme trabajar, comprobando que tenía todo su sexo húmedo, humedad que se había trasmitido a su ropa interior.
Mis dedos, se introdujeron entre su ingle y el elástico de su tanga, y alcance a sentir, que tenía su concha depilada, llegando a meterle un dedo dentro de ella, respondiendo Mirta con un suspiro y cerrando los ojos, mientras que con las manos, se aferraba fuerte a los apoya brazos del asiento.
Esto duró solo un instante, ya que había algunos pasajeros que se dirigían al toillette del avión, por lo que saqué mi mano, y ella con una sonrisa cómplice, me dijo al oído. "que lástima que no seguiste, estaba disfrutando una enormidad...", pero se sonrió más cuando vio que yo con mucho descaro, me metía mis dedos en la boca, y me los sorbía para poder gustar de sus juguitos.
Al descender en nuestro destino, me pareció que la entrega de maletas duraba una enormidad, pero cuando nos reunimos con ellas, salimos apurados a tomar un taxi que nos llevar a nuestro hotel, al que llegamos rápidamente y donde al registrarnos, pedimos nos dieran habitaciones en el mismo piso y mediante una seña y propina mediante, al conserje, linderas.
El mismo nos acompañó junto al botones a nuestros cuartos y luego de dejar a Mirta en el suyo, para que se desempacara el equipaje, me acompaño al mío que estaba al lado, y cuando el botones se retiró, guiñando un ojo, me dijo: "señor, aquí se encuentra la llave de esta puerta que comunica con el cuarto de al lado, donde se aloja su prima."
Esto le mereció una propina adicional, ya que ese detalle, me evitaría, el tener que andar por el pasillo, entrando o saliendo del otro cuarto.
Coloque en forma rápida mis ropas en el placard, me quite el saco y la corbata, y procedí con cautela a hacer girar la llave para entrar al otro cuarto, ingresando al mismo, y observando que Mirta, se había despojado de su trajecito y estaba sacando su ropa de la maleta.
Como el piso estaba alfombrado, no me oyó llegar, por lo que la pude agarrar desde atrás por su cintura, a lo que dio un respingo, pero al mirarme y ver quien era, y sentir mi miembro bien duro apoyado sobre la raya de su culo, se dejó estar, y se recostó mas intensamente sobre mí.
La hice dar vuelta, y al hacerlo observe que su tanga era un diminuto triángulo que apenas cubría su sexo, mientras que en la cola, era un hilo que se le introducía en los cachetes, dejando su hermoso culo todo a la vista.
Nos abrazamos con mucha pasión, y ella se apretaba de su cintura para abajo, para que mi pene se restregara con su concha.
Su corpiño apenas podía contener esas dos tetas tan duras, y siendo de un material muy fino, permitían comprobar que sus pezones estaban bien parados y desafiantes.
Sus manos comenzaron a desabrochar mi camisa, y una vez echo esto, comenzó a acariciar mi pecho, jugando con la mata de pelo que lo cubre, deteniéndose en mis pezones, a los que acariciaba con movimientos circulares, y con pequeños pellizcos, que me producían una descargas como de electricidad que iban desde mi cerebro hasta la cabeza de mi pene, haciendo que este quisiera salir de su encierro, dentro del pantalón.
Mientras nos seguíamos besando y tocando, Mirta dándose vuelta y retirando su diminuta tangita, me dijo, "me gusta que me hagas la cola, no sabes cuanto placer me da, saberme bien empalada por alli".
"Bueno respondí, vamos a gozar los dos con tu culito", y haciéndola poner al borde de la cama con su hermoso culo apuntando hacia mí, comencé a besárselo lentamente, lubricándolo, mientras que con mis dedos, se los introducía en su concha, la que ya estaba rebosante de jugos vaginales, también le pasaba mis dedos y se los introducía en su culo.
También me puse algo de esos jugos en el glande de mi pene, y cuando vi que el culito de Mirta disponía de suficiente dilatación, acerque mi miembro al mismo y una vez que entro su cabeza, de un solo empellón, lo mandé hasta el fondo de su ano, golpeando con mis huevos la entrada del mismo.
Mirta y yo comenzamos una danza de mete y saca, mientras ella me decía: " Así, seguí así que me gusta, metela bien adentro, seguí que me gusta sentirte dentro mío, cuanto placer, dame más, papito, seguí, vamos dale, no pares, que ya me vengo, Siiiiiii, que rico, como me gusta como me coges mi culo, seguí, dame más......."
Mientras yo también le decía, "te gusta como te la pongo?, la sentís bien adentro, me vas a dar todo el placer con tu culito, ", aprovechando también para darle una ligeras palmadas en su cola, lo que pareció gustarle más.
Mientras ella con sus dedos, se acariciaba el clítoris, y yo que la tenía tomada de su cintura, seguía empujando hasta el fondo mi verga, la que sentía como era apretada por el esfínter de Mirta, produciéndome un dulce dolor, pero compensado por oleadas de placer.
En un momento más, sentí como ella aceleraba su ritmo, y dejando escapar un gritito, exclamó. " Ya te acabo, Ricardo, dame tu lechitaaaaa , toma toda la míaaaaa, que bonito, como gozo, dame maaaaaaaas, ya me vengo, seguí, por favor seguí, papito, no te detengas, Siiiiiiiii, Ay cuanto placer me estás dando, cuantas veces me vine, pero este es el mejor de todos, que hermoso."
Tras lo cual, se desplomó sobre la cama, todavía con mi verga dentro suyo, y diciendo:"dejámela un ratito adentro corazón, quiero sentir esa vergota tuya dentro de mí, ya que tanto placer me has brindado.
Pasado un rato de estar sobre ella, con mi verga inflamada todavía, se la saqué y me coloqué junto a ella, aprovechando para hacerle círculos con mis dedos en sus pezones, los que seguían estando bien duros, y pasando luego a besarlos con fruición.
Decidimos ducharnos y bajar a cenar algo rápido, para poder volver al cuarto y continuar con nuestra sesión de sexo, así que nos dirigimos al baño, donde mientras nos duchamos, aprovechamos para hacer el amor de parados, mientras el agua nos caía, secándonos mutuamente y quedando en encontrarnos en el hall del hotel en media hora.
Cenamos en un restaurante a la vuelta del hotel, para estar cerca y regresar, mientras lo hacíamos, Mirta me confió que su esposo, un alto ejecutivo de una multinacional, viajaba muy a menudo y trabajaba mucho, lo que le hacía suponer, que tenía otra u otras mujeres, y que cuando estaba con ella, solo la cogía por cumplir, sin importarle, los juegos previos, ni cumplir alguna de sus fantasías, o sea que era un sexo mecánico.
" Que imbécil debe ser, ya que teniendo en casa una criatura tan hermosa y tan ardiente, no le presta atención ", le dije.
"Gracias " me dijo ella, "es por eso que siendo una mujer muy caliente, aprovecho mis viajes para tener sexo con aquellos hombres que me parecen interesantes."
Por eso me explico: " como a mí me gustan que me cojan bien cogida por el culo, lo primero que te pedí es que lo hicieras por allí, y no sabes papito cuanto me has hecho gozar".
Mientras eso me decía, y como estábamos frente a frente en la mesa, y el lugar , que tenía una luz muy tenue, y sus mesas eran pequeñas para hacer más intima la cena, siento que su pié, del que se había sacado sus zapatos, me restregaba la verga muy suavemente, a lo que yo respondí quitándome mi mocasín y colocando mi pié entre sus piernas, notando que ella no se había puesto nada debajo de su falda, lo que casi me decide a suspender la cena y partir para el hotel.
Con una sonrisa me dijo: " te diste cuenta, no, corazón? ", "me puse así para ti y para no perder tiempo al llegar al hotel.....".
Nos trajeron el pedido, la comida estaba deliciosa, pero nosotros estábamos más interesados en tocarnos con nuestros pies, así que luego de tomarnos una botella de vino, no pedimos postre, pero si la cuenta y calzando de nuevo nuestros zapatos, iniciamos el regreso al hotel, tomados de la cintura.
Con nuestras respectivas llaves en nuestro poder, tomamos uno de los ascensores y ni bien cerraron sus puertas, nos apretamos y besamos ardientemente, apretando mi sexo contra el suyo y acariciando las dos masas de sus glúteos, mientras que también aproveché para acariciar sus desnudas intimidades, las que ya presentaban una lubricación excelente.
Por las dudas al llegar a nuestro piso, hicimos la ceremonia de despedirnos en la puerta de ella, y yo presuroso, entre a mi habitación, y luego de desvestirme, procedí a abrir la puerta de comunicación y pasa al cuarto de Mirta.
Ella apareció desde el baño, con solo un camisolín totalmente transparente, y sin nada abajo, por lo que se podía admirar en toda su majestuosidad la belleza de ese cuerpo y su conchita bien depilada.
Nos abrazamos con ardor y comenzamos a besarnos apasionadamente, mientras nuestros sexos se refregaban uno contra el otro, y yo comencé a besar su cuello y decirle palabras bonitas al oído.
Deslicé su camisón de sus hombros y comencé a besar primero su espalda descendiendo por su columna vertebral hasta sus nalgas, separando las mismas con mis manos, y besando también ese culito que ya había sido mío, y la conchita, que a estas alturas se veía inflamada y esperando ser penetrada.
A todo esto, Mirta emitía unos pequeños gemidos, cada vez que mis labios y mi lengua tocaban alguna zona sensible, en especial cuando me detuve a la entrada de su ano y luego al seguir con sus labios vaginales.
La alcé en brazos y la deposité en su cama, comenzando a efectuarle un masaje por su cuerpo, usando para ello, una crema que encontré en la mesa de luz.
Le fui masajeando sus hombros, baje hasta sus pechos y allí comencé a masajearlos y acariciarlos, haciendo círculos con mis dedos.
Luego bajé por su plano abdomen, y llegué a la puerta de su concha, la que ya presentaba una muy buena lubricación, efectuando allí suaves masajes circulares sobre el botón rosado de su clítoris.
Ella seguía con sus ojos entrecerrados y entre pequeños suspiros y gemidos me decía: "seguí papito, que buenos son tus masajes, continua así, que tengo sensaciones que ya había olvidado, seguí, masajéame bien mi clítoris, para que se ponga a mil y te pueda dar toda mi leche, sigue, sigue..... ".
Como yo a esas horas también estaba muy caliente, comencé a introducir mis dedos dentro de esa cuevita caliente que era su conchita, y cuando ella comenzó a efectuar movimientos con su pelvis, sacándome el calzoncillo, procedí a introducir de un solo envión mi verga dentro suyo, sintiendo de inmediato como los músculos de su vagina me aprisionaban mi verga y me descargaban como una corriente eléctrica.
Mirta colocó sus piernas alrededor de mi cintura para que pudiera llegar más adentro de su concha, dimos inicio a un baile, donde nuestras cinturas se adelantaban y retiraban al compás de nuestras embestidas.
"Dame todo tu verga, la quiero toda dentro mío, cogeme con ganas, que yo te voy a dar todo el gusto que vos quieras, así, papa, seguí así que te siento dentro mío, te gusta tu putita, amor? que rico...., seguí, me volvés loca, quiero que me cojas toda la noche, papi, damela toda, UHHHHH, que bonito, SIIIIIIIIIIIIII, ya estoy por venirme, cuanta leche tengo para vos, dame la tuya, papito, acábame adentro que quiero sentir tu lechita caliente ", cuando en ese momento, sentí que ya próximo a eyacular, ella se abrazo con mayor fuerza a mí y casi parándose, comenzó una serie de convulsiones, durante las cuales, yo sentía como acababa y su leche rebozaba su sexo.
" Me haces acabar como una yegua, papito, que lindo que me coges, sentí cuanta leche tengo para vos, Hay, que rico lo que siento, me muero de placer, sentí como vibra mi concha, y yo siento tu verga que me destroza, pero que placeeeeeeerrrrrrrrrr ........... hay corazóooooonnnnnnn ".
Con lo cual, luego de tan tremenda acabada, me desplomé sobre ella, sin sacar mi pene de su interior, y ante eso, Mirta me hizo dar vuelta, poniéndome boca arriba, y se sentó con mi verga dentro suyo, moviendo sus caderas, para ir palpitando como iba disminuyendo su tamaño, pero queriendo disfrutarlo hasta el final.
Cuando se hubo calmado, se cambio de posición, y comenzó a chuparme el pene de una manera, que en pocos momentos lo limpió de todo rastro de leche mía y suya.
Nos servimos una copa de champagne de la provisión del frigobar del cuarto y brindamos por el habernos conocido, a lo que ella agregó con una sonrisa pícara. " lo que más placer me da, es el hacer el amor con este primo que he encontrado, y sin tener ningún remordimiento de que fuéramos parientes, este primito mío, me ha dejado tan satisfecha en este día, que ni mi marido en cinco años lo podría hacer.... "
La coloqué sobre mi pecho, mirando hacia mí, y con mucha delicadeza al principio, comencé a saborear su conejito, y para que pudiera disfrutas mejor de mi trabajo, ella se reclinó hacia atrás, apoyándose en sus brazos, para entregármelo todo a mi deleite.
Mi lengua se introducía entre sus labios y penetraba todo lo que podía en el interior, mientras ella me iba calentando cada vez más, al decir: "no solos me coges por el culo y por la concha de una manera maravillosa, papito, como me chupas....., como sabías que me enloquece que me la chupen....?, es maravilloso, seguí, mordéme allí, comete toda mi conchita, hay, que placer, me haces acabar como nunca, dale, no pares, seguí así", dicho lo cual, se colocó dada vuelta y mientras yo seguía libando de su sexo, ella me dijo: " no es justo que tu verga se quede sin ser besada, así te gusta papito' "
Y se puso a mamarme de tal manera que fui yo el que ahora, entre chupada y chupada a su sexo le decía: " así se chupa una verga, Mirta de mi vida, me llevas al paraíso, tragate todo mi mástil, corazón, sácame toda la leche que me queda, así podemos acabar los dos juntos, que rico la chupas, así, si, así, así, no pares... ".
Nos vinimos los dos casi juntos, y mi boca se lleno de todos los jugos que destilo el sexo de Mirta, mientras que ella recibió en su boca toda la leche que mi verga le lanzó, aprovechando para tragarse una gran parte, y con el resto, se la puso en sus manos y se la esparció por sus senos.
Luego de eso, nos bañamos y desnudos como estábamos nos quedamos dormidos, hasta que desde la recepción nos despertaron, y fue en ese momento que aproveche para hacer el amor ni bien nos despertamos, con tanta o más energía que lo echo por la noche, alcanzado los dos los máximos estadios del placer.
Cada uno se fue a cumplir con sus obligaciones, pero nos encontramos todos días a la siesta y cada uno de ellos fueron de intenso juegos de amor, los que reiteramos por las noches.
Convenimos que al regresar a nuestra ciudad, nos veríamos y ya verán ustedes en un próximo relato como este primo, deja contenta a su prima, sin que el marido sospeche nada al respecto y además me lo agradezca por hacerle compañía.
milonguerotriste [arroba] hotmail.com
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Ir al indice
DOS JOYAS PARA EL PLACER
Autor: Rian
Aún no salgo de mi asombro, y es por eso que aquí se los voy a relatar, porque lo tengo aún fresco en mi mente.
Voy a presentarme, soy de la Capital Federal, Buenos Aires, Argentina, y si bien soy alto, de ojos celestes, no poseo un cuerpo atlético, pero soy delgado y estoy en excelente estado.
A pesar de hacer bastantes años que uso computadoras e Internet, hasta ahora, nunca se me había dado por navegar por las páginas donde las mujeres publican avisos buscando hombres.
Al hacerlo, fui descubriendo un mundo bastante original y extravagante, que a pesar de mis años no sabía de su existencia.
Hay aviso de todo tipo y con ofrecimientos de los más variados.
Bueno, sucede que en una página, me encuentro con el ofrecimiento de dos mujeres que querían realizar sus fantasías con un hombre, y curioso por saber si era real o solo era una broma, les respondí.
Cual no sería mi sorpresa al recibir en mi correo, a los pocos días una respuesta, en la que una dama que llamaré Esmeralda, me agradecía mi interés y me proponía el reunirnos para conocernos.
Con real curiosidad, concurrí a la confitería donde me citó y para mi sorpresa me encontré con una mujer de excelente porte, educada y con muy buena conversación, de cabellos negros, y de buen trato, relativamente joven, con unos labios sensuales y con unas tetas espectaculares y cuando nos fuimos, ya que al llegar ella ya estaba sentada y no pude verla, con un culo para el infarto.
Conversamos amablemente y con total franqueza y me contó que ella era casada, con dos hijos, pero separada desde hace dos años de su esposo y que junto con una amiga suya, también casada, pero no separada, tenían la fantasía de acostarse con un hombre y sobre la marcha ver que pasaba.
Viéndola a los ojos, cuando podía, ya que sus tetas me encandilaban, comprendí que lo que proponía podía ser interesante, así que combinamos para organizar una reunión los tres.
Al día siguiente me envío un correo diciéndome que su amiga estaba de acuerdo y que cuando podíamos encontrarnos.
Yo mientras tanto, había consultado a varios amigos sobre direcciones de departamentos por hora para llevarlas, porque a pesar de todo el modernismo vigente, no hay muchos hoteles por hora que dejen entrar de a tres, o sino te cobran una tarifa extra que no quería pagar.
Conseguí el teléfono de uno de esos lugares y lo reservé para el día siguiente por dos horas, a partir de las 14,30 Hs. que era el horario en que ambas podían estar, y no más de ese tiempo, por sus obligaciones en sus casas.
Esa noche, realmente tuve un sueño intranquilo, soñé con lo que podría pasar, y luego las dos señoras, me confesaron que ellas también pasaron la noche intranquilas, por ser su primera vez que lo hacían.
Yo por mi parte, arreglé en mi oficina lo necesario para retirarme a las 14 Hs. y partí para el encuentro.
Ni que decir que mis "ratones" estaban a full, imaginando el desarrollo de lo que vendría, y relacionándolo con lo que había visto en alguna películas porno, donde dos lesbianas se matan a chupones y restregándose el sexo, mientras un hombre las penetra.
Mi paquete a todo esto, tenía un tamaño que hasta a mí me asombraba, deseando guerra YA, y pensé, "menos mal que voy en mi auto, porque sino todo el mundo se daría cuenta de lo excitado que estaba.
Cual sería mi impresión, al llegar y encontrarme además de Esmeralda a su amiga, a quién llamaré Rubí, la que era una rubia de 1.60 mts. de estatura, con una figura estilizada, unas tetas armoniosas y un culito paradito y provocador En el departamento tomamos un café, para entrar en clima conversamos un rato y nos fuimos para el dormitorio, donde nos comenzamos a besar y a toquetear, notando que las dos parecían sedientas de placer, por como se apretaban y me agarraban el paquete, el que desde que las vi. había seguido creciendo.
Aquí debo decir, a diferencia de muchos relatos que ustedes habrán leído, que no me considero un superdotado, tengo un miembro regular, gordito y nada más, por lo que no me considero un supermacho.
A continuación nos desvestirnos y empecé a meter manos, ya Esmeralda se notaba bastante mojada en su concha, la que tenía depilada y arregladita, y me pegó un beso de lengua que casi me hace desmayar.
Mientras Rubí que nos miraba y se desvestía, al quedar en corpiño y tanguita, se nos unió y comenzamos a toquetearnos por todas partes.
Ya en la cama, mientras yo le besaba los pezones a Esmeralda, Rubí comenzó a acariciarme el pene y los huevos, con una delicadeza que me hacía estremecer, al bajar de los pezones hacia la conchita, Rubí empezó a chuparle los pezones que yo había dejado ya paraditos a Esmeralda, mientras que yo chupándole la concha a Esmeralda, con mi mano, le introducía, primero uno y luego dos dedos en la conchita a Rubí, la que para mi sorpresa, era bastante pequeña y estrecha, pero muy jugosa, ya que las dos estaban destilando sus jugos.
A todo eso, Esmeralda me hizo poner boca arriba en la cama, y ella se sentó arriba mío, empezando a hacerse una paja con mi pene refregándola contra su clítoris, gozando como una loca y sintiendo yo en ese momento, el calor que su sexo desprendía, me cabalgaba con un movimiento suave y acompasado que puso más aún tieso mi miembro, mientras su amiga, seguía chupando sus pechos y con una mano me acariciaba los huevos.
Luego de un rato de esta operación, me dijo "corazón, ponete un forrito, que quiero sentirte todo dentro mío", una vez colocado el forro, como estaba tan caliente, se sentó sobre mi pene y se la enterró toda, cerrando los ojos y gimiendo de placer.
Ni que decir que después de mucho gozar, los dos estallamos en un orgasmo de película, mientras Rubí, también acababa por que yo había estado haciéndole una fenomenal paja, a su pedido, para poder acabar los tres.
Nos quedamos en esa posición por un rato, ya que yo por ser tanta la emoción, tenía el pene otra vez parado como nunca, y mis dedos seguían jugueteando con la conchita de Rubí, que se vino otra vez y grito de placer al hacerlo, dándome un beso de lengua, que me llegó hasta el fondo de mi garganta.
Descansamos un rato, hablando de lo hermoso que había sido y yo, vuelvo a reiterar, como nunca, volví a estar al palo, por lo que mientras charlábamos los tres en la cama, comencé a jugar con los dedos de mi pié en la conchita de Rubí a quien tenía enfrente, a lo que ella comenzó a acariciarme el pene y yo le pedí que me lo besara a lo que accedió gustosa, dándome una lección de cómo te deben mamar bien el miembro.
Se la introducía en su boquita y luego con la lengua recorría todo el largo del mástil, hasta mis huevos, haciéndome temblar de placer.
Mientras yo con mis dedos traviesos acariciaba el sexo de Esmeralda, la que tuvo una acabada de aquellas, no dejándome parar hasta que sintió el último ramalazo de su orgasmo, que la hizo gritar bastante.
Simultáneamente, Rubí se subió sobre mí y se empaló con mi pene, y mientras me cabalgaba me decía, "después te quiero arriba mío, para que me la entierres hasta el fondo", dicho lo cual me le subí y comencé a darle bomba, mientras mi dedito inquieto se escapaba hasta su culo y poco a poco con los mismos jugos de Rubí se lo iba lubricando.
"Cuidado, me dijo, hace mucho que no me lo hacen por allí, ve despacito".
Cuando acabamos los dos, en un momento sublime, ya que a diferencia de Esmeralda, la conchita de Rubí era más pequeña y me apretaba mi miembro, lo que me produjo un placer adicional, la día vuelta y una vez en cuatro, volví a lubricarle su culito, comencé la penetración, con bastante cuidado hasta pasar la cabeza, una vez adentro, ella me pidió, "metémela toda, que te quiero gozar también por allí..!", a lo que empuje y se la metí hasta el fondo.
Mientras yo estaba compenetrado en lo mío con Rubí, Esmeralda la estaba haciendo gozar al chuparle las tetas, y al ratito, era Rubí, la que desde su posición de cuatro, se las chupaba a ella.
Como se imaginarán, a estas alturas estábamos los tres bastantes agotados, pero al ratito, comencé a comerle la conchita a Rubí, la que me apretó mi cabeza contra su sexo, diciéndome, "sigue, papito...!, no te detengas...!, que ya me vengo" y efectivamente, sus jugos vaginales explotaron en mi boca, lo que me produjo el deseo de también comerle la concha a Esmeralda, a lo que empecé a trabajarla con mi lengua y con mis dedos, sintiendo que ella tenía una sucesión de pequeños orgasmos, que desembocaron en uno enorme, el que sentí en mi boca, ya que ella me apretó en su placer, mi cara contra su sexo, por lo que también saboreé sus jugos.
Como con tanto chupar las conchitas, a mí se me había vuelto a parar mi pene, Rubí me pidió, y a mi me pareció como en un sueño, que al mejor estilo de película porno, me hiciera una paja y les acabara a las dos en sus tetas, a lo que accedí y al acabar, las dos golosas se chuparon su cuerpo glotonamente, para comerse mi leche, exclamando las dos al unísono,"nos has dado casi un litro de tu leche, amor..!"Los tres quedamos rendidos y extenuados, y yo creía estar en el séptimo cielo, ya que ni por asombro, me había imaginado tener una sesión de sexo de esas características, y menos con dos mujeres bisexuales, pero que aprecian las bondades de una buena pija dentro de ellas.
Luego de toquetearnos un rato más, y ya con el tiempo cumplido, nos duchamos los tres, aprovechando esa vez, para seguir acariciándonos mutuamente, con mi mástil en la puerta de cada conchita, nos vestimos, tomamos un café y quedamos en repetir en pocos días una sesión similar para disfrute de nuestros respectivos sexos.
Es por ello, que aún no repuesto del todo, quise dejar por escrito esta experiencia y contárselas a ustedes, ya que yo no salgo de mi asombro, porque si bien ellas tenían su fantasía, yo ni en mi mejor sueño hubiera imaginado poder realizar lo que realice con estas dos dulces mujeres, sin haberlo planeado ni preparado, y con tanto placer, que al momento de escribirlo, me recorre el cuerpo una serie de sensaciones y sabores que me hacen recordar los momentos vividos.
Si les gustó mi relato, que por otra parte es el primero, y que es verdadero, y quieren hacer llegar sus comentarios, lo pueden hacer a mi e-mail, y si además alguna o algunas damas desean experimentar algo parecido, también se pueden conectar conmigo para experimentar juntos.
Cuando se produzca un nuevo encuentro, se los volveré a contar.
milonguerotriste [arroba] hotmail.com
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Ir al indice
Era como mi hermanita
Autor: Barrito
Hace algunos años me pelee de mi ex novia, pero ella tenia la mejor amiga que siempre me abrazaba, me quería mucho, me defendía siempre, éramos como Hermanitos. Luego de estar peleado de mi ex me encontré con su amiguita en un boliche, yo ya estaba soltero, la mire y estaba con una pollerita que parecía un paquita de xuxa, me la quería comer toda!! Ella se me mostraba la hacia dar vueltitas para ver si se le veía algo!! yo la abrazaba y empezamos a hablar bailar yo sentía una excitación terrible me parecía algo loco poder tener algo con alguien en la que nunca pensé en sexo!!.Esta morochita estaba muy linda y era una santita re dulce. No aguante mas y le comí la boca le dije que yo también le tenia ganas ella me confeso que desde que me conoció estuvo enamorada de mi ahí le propuse salir y acepto.
Nos fuimos a un hotel la empecé a desvestir delicadamente era una muñequita la deje solo con la tanguita negra que tenia. La acosté en la camita y se la empecé a sacar con los dientes le empecé a besar esa conchita tan dulce que tenia le trance toda esa conchita después se me tiro encima mi me la empezó a chupar con una cancha aparte le gustaba me la saboreaba toda y me miraba. después la puse en cuatro le empecé a hacerle el amor la hice acabar y quería mas yo al tenerla en esa posición toda entregada a mi!! le vi la colita que me llamaba!! me decía hola soy tuya!! agarre el gel y sin preguntarle le empecé a hacer esa colita para mi asombro le gustaba es mas se volvía loquita mientras tanto le tocaba el clítoris para excitarla mas mientras tanto me la tranzaba así en cuatro y con una vos dulcemente le pedí por favor acabarle en esa boquita para mas sorpresa mía se copo!!!Me acosté en la cama se me tiro encima y se mando un pete espectacular con esa trompita no aguante mas y acabe en su boquita y como una bebe se tomo toda la lechita!!!!
La verdad no lo pude creer!! de lo que me había perdido!! la mantuve un tiempo así pero yo no estaba para novia algunos amigos míos querían que la enfiestemos pero no quise hacerle daño era muy buena.
Pero hoy la estoy buscando de nuevo!!! pero no me quiere mas porque la largue así nomás!!!jajajajaj.
bueno hasta la próxima moraleja hay que enfiestar cuando se presente o sino después se van a arrepentir!!
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Ir al indice
|